miércoles, 13 de marzo de 2019

Miniaturas de mi hija Ania: Darth Maul


Hoy traigo otra miniatura pintada por mi hija, se trata de Darth Maul del Imperial Assault. Al igual que en los lobos que ya mostré en otra entrada, todo el trabajo de pintura es de ella, a excepción de las líneas de la piel y la peana, que no se atrevía a hacerlas ella misma. Imprimación negra y técnicas sencillas con un resultado que me encanta. Para la peana utilicé una de las pastas de Vallejo, de color muy claro, para que la miniatura destacase bien. Tan sólo le apliqué una luz muy suave de blanco.

Voy a poner de nuevo mis conclusiones a la hora de enseñar a mis hijos a pintar, ya las puse en la anterior entrada, pero me parecen interesantes.

Enseñando a pintar a mi hija he aprendido que no hay que agobiarles con esta técnica o esta otra. Hay que procurar que se diviertan y, en el proceso, ir explicándoles las técnicas más sencillas y asequibles para ellos, ya que si se agobian o aburren no pintarán, que al fin y al cabo es lo que querían cuando se sentaron a la mesa.

En el caso de Ania opté por imprimación negra, pincel seco y tintas. todo sencillo fácil de aprender. Como es fácil de aprender, terminan miniaturas en un tiempo razonable y eso les sube la moral y les motiva a continuar. Con esto consigues que vuelvan a la mesa de pintura con optimismo porque ve que su esfuerzo da resultados.

Espero que os guste.





miércoles, 27 de febrero de 2019

Relato para kensei: El hermano perdido

Tenía pendiente publicar un relato sobre mis monjes sohei. Así le doy vidilla al blog, que lo tengo muy aletargado. El relato surgió a raíz de la partida que jugamos en las freak wars. La batalla del Despertar. Espero que os guste.

Este relato es posterior a la Batalla de Ido y consecuencia de la misma.

La patrulla avanzaba con cautela, buscaban huellas de unos bandidos que merodeaban por la zona. Llevaban ya varios días tras ellos. Pero estos resultaron ser especialmente escurridizos y la búsqueda resultó infructuosa y frustrante. Tal vez al día siguiente tuvieran éxito.


Hacía frío y además ya estaba anocheciendo y los jinetes estaban deseando volver. Se detuvieron en una pequeña colina antes de regresar, ateridos de frío y agotados, otearon el paisaje por última vez. El líder del pequeño grupo se disponía a dar la orden de regreso cuando uno de ellos avistó una figura entre unos arces.


Era un hombre, lo encontraron vagando sin rumbo. Avanzaba dando tumbos visiblemente desorientado. Su estado era lamentable, estaba en los huesos, magullado y herido. Su ropa casi completamente llena de mugre, tanto, que apenas se distinguía el color original. Les costó reconocerlo debido a su estado. Era kaoru, uno de los monjes que acompañó a Shigemori a Ido. Construyeron una camilla con ramas y la ataron a uno de los caballos para poder transportarlo. Ya que no era capaz de montar. A pesar del estado en que lo hallaron, las peores heridas no parecían ser las físicas. Murmuraba sin cesar un torrente de sonidos ininteligibles y su mirada era, ora vacía, ora ida. Sin embargo, se dejó hacer, como si supiera que estaba entre amigos.

Esa noche la pasaron en Sawara. El señor Hiroshi les dio hospitalidad y Kaoru recibió los primeros cuidados en mucho tiempo. Hablaron con el señor Hiroshi sobre los bandidos, compartieron noticias, unas buenas otras funestas. Al alba partieron.


Tardaron dos días más en volver al monasterio. Nada más llegar lo llevaron a su celda y lo dejaron al cuidado de Nanami, una de las Ama Kihei que era, además, una hábil sanadora.

Al principio comía muy poco y dormía entre gritos. Solía despertar varias veces gritando y Nanami, en todas las ocasiones, lo acunaba hasta que se tranquilizaba, a veces durante horas, mientras recitaba mantras contra los demonios interiores.

Los días se sucedían y Kaoru no hablaba, tan sólo emitía murmullos ininteligibles entre los que, de vez en cuando, se distinguía alguna que otra palabra. Él se dejaba hacer por Nanami, Ella se ocupó diligentemente de sus heridas físicas, y sin advertirlo, de sus heridas psíquicas. Con el paso del tiempo fue respondiendo a los cuidados de la joven. Poco a poco fue ingiriendo más alimentos. Comenzó a salir de la celda. Al principio se quedaba en la misma puerta un rato, como si no se atreviera a salir por temor a algo, y volvía adentro. Con el tiempo los murmullos cesaron y el silencio acompañaba a Kaoru. Comenzó a hacer paseos, al principio por el interior del monasterio, observaba a sus hermanos en sus quehaceres y les ofrecía su silenciosa ayuda. Los paseos se fueron haciendo  cada vez mas largos. La montaña le llamaba. Por la tarde se encaminaba hacia la cima y se sentaba a meditar durante horas. En ocasiones, Nanami o alguno de los monjes tenían que ir a buscarlo. Kaoru se dejaba llevar sin oponer resistencia.

Un buen día, varias semanas después de que lo encontraran habló. Nanami estaba lavándolo cuando Kaoru la miró a los ojos y dijo -"Gracias"

En cuanto el abad lo supo fue a verle. Pero Kaoru ya no habló más ese día. Al día siguiente, sin embargo, Kaoru pidió papel y tinta. Nanami informó al abad y rápidamente se le proporcionó lo que pedía. Pero Kaoru no se movió ni interrumpió su meditación cuando se lo trajeron. Tan sólo hizo un levísimo movimiento de agradecimiento con la cabeza.

Al amanecer siguiente Nanami entró en la celda con una bandeja de comida y encontró a Kaoru acurrucado en el suelo temblando. Dejó la comida a un lado y se acercó rápidamente a él. Balbuceaba aterrorizado como cuando lo encontraron. Nanami reparó entonces en que había algo escrito en la mesa.



-"Yo estuve allí. Yo los vi caminar"
¿Qué vio para quedar en ese estado con sólo escribirlo?

Esa noche Kaoru no durmió, salió a media noche a la montaña a meditar. Nanami salió con él y se sentó a su lado.

Una fresca mañana Kaoru despertó antes del alba, aún era de noche y se percató de que Nanami no estaba en su lecho.Salió al patio y la vio ejercitándose. Algo despertó en su interior al verla. Una leve sonrisa apareció en su rostro y caminó para unirse a ella en su entrenamiento matutino.

Al alba la campana del monasterio llamó a los monjes a sus rutinas diarias. El primer monje que salió al patio en pos de sus quehaceres diarios vio con sorpresa a Kaoru y Nanami.Tras un momento de duda se unió a los ejercicios matinales. Cada monje que salía al patio y veía a Kaoru y sus hermanos se unía sin dudarlo hasta que casi todo el mundo en el monasterio se reunió en el patio. Todos ellos en un respetuoso silencio.

En cuanto de avisaron, Makoto Seita salió al patio y se unió a sus hermanos con visible satisfacción. Ese día, un hermano había regresado de entre los muertos.




jueves, 13 de diciembre de 2018

Guerra en color: Daidarabotchi

Otro grandullón pintado, en la última entrada os enseñé el gigante de Windmaster miniatures y ahora le toca el turno a otra miniatura bien grande. Un daidarabotchi, que es ni más ni menos y que un yokai del folklore japonés para jugar a kensei. Me encanta el diseño de la miniatura. Tiene aspecto de no ser nada ágil y de poseer un enorme poder.

El daidarabotchi es una criatura colosal y tan sólo puede ser invocada invirtiendo una gran cantidad de puntos de ki. Pero si se consigue puede causar un daño terrible. Además como criatura terrenal tiene +1h lo que lo hace aún más resistente. Posee un de terremoto que afecta un área  de 10cm a su alrededor y tiene +2 a herir. Vamos, una mala bestia.











miércoles, 28 de noviembre de 2018

Guerra en color: gigante de Windmaster miniatures

Esta fue la primera miniatura que compré en las Freak Wars de este año. Y era la única que buscaba de verdad. Todas las demás fueron por debilidad XD. Me parece una miniatura preciosa y espectacular. La postura refleja mucha agresividad y eso le pega muy bien a mi ejército ogro, el cual va a reforzar. Para remarcar esa postura le sustituí los bloques de piedra que trae por lascas de pizarra apiladas. Asi da la sensación de que las está empujando para aplastar al pobre infeliz que esté delante. Le quité el tridente porque no me gustaba, creo que con el hacha ya va bien servido. Los pantalones a rayas son un distintivo de mis ogros, así que este no iba a ser menos.

He disfrutado como un enano pintándolo, espero que os guste el resultado. 





viernes, 2 de noviembre de 2018

Miniaturas de mi hija Ania: Lobos

A mi hija Ania le gusta mucho pintar y a ratos va sacando tiempo para pintar algunas miniaturas. Una de las cosas que más le gusta pintar es animales, y los más habituales en las mesas de un warhammero son los lobos de los goblins. dos de esos y un lobo no muerto de wizkids que se compró en Goblintrader son los que os voy a enseñar.

Enseñando a pintar a mi hija he aprendido que no hay que agobiarles con esta técnica o esta otra. Hay que procurar que se diviertan y, en el proceso, ir explicándoles las técnicas más sencillas y asequibles para ellos, ya que si se agobian o aburren no pintarán, que al fin y al cabo es lo que querían cuando se sentaron a la mesa.

En el caso de Ania opté por imprimación negra, pincel seco y tintas. todo sencillo fácil de aprender. Como es fácil de aprender, terminan miniaturas en un tiempo razonable y eso les sube la moral y les motiva a continuar. Con esto consigues que vuelvan a la mesa de pintura con optimismo porque ve que su esfuerzo da resultados.

Personalmente, estoy muy orgulloso de Ania, le gusta y además se le da bien. Os dejo el enlace de la primera que terminó hace 2 años, entonces tenía 8.




viernes, 26 de octubre de 2018

Guerra en color: Ninjas hattori III

Y chim pum, tras los ninjas I y II, ya está aquí el grupo completo, esta vez  son tres tíos armados con sais y katanas que harán compañía a las 6 kunoichi. Han sido muy divertidos de pintar. Cada uno con una combinación de armas y una postura diferente. Con ellos terminados sólo me falta pintar la geisha del starter y estará completo. Pero por ahora va a tener que esperar que estoy pintando el gigante de Windmaster miniatures y va para largo.

Espero que os gusten.




Y para terminar foto de grupo.


viernes, 19 de octubre de 2018

Guerra en color: Ninjas hattori II

Tras la entrada de las Freak Wars y un poquito de trasfondo de kensei os voy a mostrar 3 kunoichi más del starter hattori para Torii. El starter está compuesto de 9 ninjas variados (no se repite ninguno) y una gheisa. A ver si los termino pronto y pongo foto de grupo. En este caso están equipadas, de izquierda a derecha, con bo, granadas y cerbatana, respectivamente. Personalmente me encanta la de la bomba de humo, queda muy peliculera. 







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